La mejor forma de instalar tus altavoces en tu estudio casero


Debido a la actual pandemia global, el confinamiento ha obligado a mucha gente a ensayar, componer y grabar en sus estudios hogareño. Este artículo está dirigido a darte consejos prácticos y trucos relacionados con los aspectos más importantes de la configuración de tu estudio hogareño y crear el entorno de producción ideal.

Antes de empezar, habrá quienes seguramente sean orgullosos poseedores de unos altavoces activos de la Serie K.2 de QSC y los habrán utilizado en presentaciones en vivo, conciertos, producción de eventos o fiestas. ¿Te habías fijado en que uno de los once ajustes predefinidos de la Serie K.2 se llama “Studio Monitor” (monitor de estudio)? ¡Nuestro equipo de ingeniería de altavoces desarrolló este ajuste predefinido pensando en los estudios caseros! El ajuste predefinido de monitor de estudio tiene una respuesta en frecuencia excepcionalmente plana, característica esencial para un monitor de estudio de calidad. Además, proporciona unos graves muy precisos. El objetivo de este ajuste predefinido es ofrecer un altavoz de referencia que reproduzca fielmente el sonido que necesita monitorear, sin añadirle ni quitarle nada al contenido que estés produciendo.

Ahora, echemos un vistazo a tu habitación y a su configuración. Con solo unos pasos sencillos optimizarás el entorno de producción. Recuerda siempre que lo que oímos es una combinación de nuestra capacidad de escucha, el comportamiento de los altavoces y la acústica de la habitación.

Identificación del área de escucha

Siempre que sea posible, orienta tu equipo (frontal a posterior) hacia la parte con mayores dimensiones de la habitación.

A continuación, busca el eje de simetría de la habitación y asegúrate de que la posición de escucha se encuentra en dicho eje.

Divide tu habitación en tres zonas del mismo tamaño: zona frontal, zona central y zona trasera. Sitúa el equipo de tu estudio casero en la zona frontal. Luego, intenta colocar la posición de escucha justo al principio del área “central”, evitando sentarte a lo largo de la línea de puntos que marca el tercio del largo de tu habitación.

Las resonancias que se generan en las superficies sólidas de la habitación se denominan ondas estacionarias o modos resonantes. Estas resonancias siempre presentan máximos de presión sonora en la superficie. Intenta siempre situar la posición de escucha al menos a 1 metro (3,3 pies) de distancia de las paredes para evitar las zonas con máximos de presión.

Imagen 1 – Colocación apropiada de la posición de escucha y de los altavoces en la habitación de un estudio casero.

Colocación de los altavoces

Para lograr una reproducción estéreo precisa, el ángulo entre los altavoces izquierdo y derecho debe ser de 60 grados y deben estar orientados hacia la posición de escucha.

La altura recomendada de un altavoz de estudio es a la altura de la oreja, a alrededor de 1,2 o 1,4 metros (de 4 a 4,6 pies) del suelo. Colocar los altavoces a mayor altura con una leve inclinación minimizará las reflexiones del suelo. Esto se puede conseguir fácilmente con la Serie K.2 de QSC, pues los tres altavoces cuentan con dos puertos de poste que proporcionan una inclinación de 0 y de 7,5 grados. Además, asegúrate siempre de que el ángulo de inclinación máximo es igual o menor a 15 grados para evitar las potentes reflexiones de las superficies que estén cerca de los altavoces.

Evita las reflexiones perjudiciales

Las paredes duras y sólidas, el techo y el suelo reflejan el sonido y, como norma general, el nivel de sonido en la zona de escucha aumenta cuando el sonido reflejado está en fase con el sonido directo. Por el contrario, el nivel de sonido disminuye cuando el sonido reflejado está fuera de fase respecto al sonido directo.

Si las superficies de la habitación de tu estudio casero no han recibido tratamiento para difractar o absorber la energía sonora que recibe, la mayor parte de la energía sonora reflejada saldrá de las paredes con un ángulo idéntico al que recibe. Por este motivo, lo mejor es evitar colocar los altavoces cerca de las paredes y el techo, con lo que se minimizarán las reflexiones más intensas que puedan alcanzar el área de escucha.

Cuando las dimensiones de la habitación coinciden con la longitud de onda, la energía sonora se acumula y crea resonancias. Las resonancias forman ondas estacionarias en la habitación, con máximos (alta intensidad de sonido) y mínimos (baja intensidad de sonido) de presión sonora en zonas específicas de la habitación dependiendo de la frecuencia de resonancia. Por este motivo, la posición del altavoz en la habitación afectará a la cantidad de energía que acumulan los modos resonantes y cuán audibles serán. Si tienes que resolver esto, mueve un poco los altavoces para ayudar a reducir el impacto de estos problemáticos modos resonantes.

La posición de escucha también puede que no sea adecuada respecto a los modos resonantes de la habitación. Por ejemplo, si la posición de escucha está situada en un mínimo de presión sonora (punto de baja intensidad sonora), a medida que escuchas el sonido en ese lugar, habrá ciertas frecuencias que parecerán perderse y tu mezcla puede que carezca de pegada y dinámica. Moviendo la zona de escucha hacia adelante o hacia atrás puede solucionar este problema.

Imagen 2 – Las paredes sólidas reflejan la energía sonora. Por ello, para eliminar dichas reflexiones, se aconseja utilizar materiales absorbentes o una geometría de pared diferente.

Recuerda que una imagen estéreo precisa solo puede obtenerse cuando las reflexiones son iguales a ambos lados de la habitación. Esto se consigue de manera sencilla manteniendo una misma distancia respecto a las paredes laterales más cercanas, colocando los altavoces izquierdo y derecho a la misma altura y de forma simétrica en tu habitación.

Realce de graves y espacio de radiación

Recordemos algunas nociones básicas sobre la física del sonido. En primer lugar, la propagación del sonido es diferente según las frecuencias. Tal y como se muestra a continuación, las frecuencias graves son omnidireccionales, mientras que las altas se propagan de forma muy direccional.

Imagen 3 – La radiación del sonido se comporta de forma diferente según sus frecuencias.

El segundo concepto es el denominado “espacio de radiación”, que define simplemente el volumen al que el altavoz radia el sonido. Tenemos que tener en cuenta que en las frecuencias graves (por debajo de los 200 Hz), el nivel de sonido aumenta cuando las paredes sólidas limitan el espacio de radiación. Cada mitad del espacio de radiación en una pared que está cerca de los altavoces duplica el nivel de presión sonora.

Un altavoz con una respuesta en frecuencia normalmente plana por debajo de los 200 Hz en un espacio vacío (por ejemplo, los altavoces K.2 con el valor predeterminado “Studio Monitor” seleccionado) producirá un nivel de sonido hasta 6 dB más alto cuando se coloca al lado de una pared. En una esquina (dos muros), ¡puede aumentar hasta los 12 dB!

Imagen 4 – El espacio de radiación define el volumen al que el altavoz radia el sonido. Un cambio en el espacio de radiación afectará a la salida del altavoz por debajo de los 200 Hz.

¿Qué hacer en estos casos? Si el altavoz de tu estudio hogareño está al lado de una pared o cerca de una esquina, reduce unos decibelios el nivel de salida de los graves por debajo de los 200 Hz aproximadamente hasta que los graves sean claros, precisos y tengan pegada. Los niveles excesivos de graves tienden a dar énfasis a ciertas notas graves, crean algunas resonancias y producen una mezcla poco clara y con una dinámica pobre. Para reducir la respuesta en frecuencia de los graves en los altavoces de tu estudio casero, puedes utilizar el ecualizador integrado en tus altavoces (como los que incorpora la Serie K.2 de QSC) o configurar un filtro shelving por debajo de 200 Hz en tu mezcla, algo muy fácil en cualquier mezclador digital TouchMix de QSC.

Cancelación de la pared posterior y colocación de los altavoces

Veamos otro fenómeno que ocurre por debajo de los 200 Hz. Cuando hay cierta distancia entre el altavoz y su pared posterior, a la frecuencia en que la distancia es igual a un cuarto del sonido de la amplitud de onda emitida, la reflexión del muro estará fuera de fase respecto a la radiación frontal de altavoz. Por eso, el sonido que refleja la pared en esta frecuencia específica cancelará la radiación frontal del altavoz en la misma frecuencia. Es decir, en dicha frecuencia el sonido se reducirá de forma significativa. Esto se denomina “cancelación de filtro peine” y, desafortunadamente, no se soluciona ecualizando la salida del altavoz, debido a que los cambios de nivel también se aplican al sonido reflejado de la pared.

Imagen 5 – Fenómeno de cancelación de sonido debido a una pared detrás del altavoz.


¿Qué podemos hacer si se produce esto en tu habitación? Para evitar esta potente cancelación, primero intenta pegar los altavoces a la pared tanto como sea posible. Así te asegurarás de que la salida de frecuencias graves no se vea comprometida. Sin embargo, recuerda lo que explicamos en el apartado anterior, donde hablamos sobre el realce de graves cuando un altavoz se coloca cerca de una pared. Hará falta ajustar de forma adecuada la respuesta en frecuencia de los graves.

De forma alternativa, puedes colocar tus altavoces separados levemente del muro posterior, pero siempre asegurándote de que la distancia de la parte frontal de los altavoces respecto a la pared posterior es igual o menor a 0,6 metros (2 pies). De esta forma, la reproducción de graves no sufrirá alteraciones. Separar los altavoces de la pared puede parecer una solución en habitaciones grandes, pero acústicamente verás que eso es algo problemático porque se producirá el efecto de cancelación del muro posterior del que hablamos anteriormente.

Conclusión

Es muy práctico y recomendable ensayar, componer y grabar música en un estudio hogareño, pero también es muy importante recordar que el entorno acústico de tu estudio tiene una gran influencia sobre la calidad del sonido general de tus producciones. Los muros, el techo, el suelo y los objetos de gran tamaño como las consolas, las mesas, los racks y los muebles producen reflexiones que deben ser reducidas tanto como sea posible. La colocación de los altavoces en las habitaciones pequeñas no siempre es algo fácil, pero hay algunos consejos sencillos que ayudan a sacar el mejor partido a tus altavoces QSC.

Por último, pero no por ello menos importante, recuerda que los altavoces de mejor calidad de hoy día (incluidos los altavoces QSC), son capaces de reproducir sonido a un nivel significativamente alto. En un estudio hogareño, la distancia de escucha es bastante reducida, por lo que una buena práctica es aplicar un medidor de sonido y utilizar un tono de calibración (ruido blanco o ruido rosa) y configurar tus altavoces para que el nivel de sonido en la posición de escucha sea de 85 dB. ¡Te deseamos lo mejor en la reorganización de tu estudio hogareño y en la configuración de tus altavoces QSC!

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